domingo, 19 de junio de 2011

Narración ficticia. ¿Era necesaria la represión?

Todas las mañanas desde que tenía memoria, Martín se levantaba antes que el sol y salía con su padre a cultivar el campo. Hermosas milpas se habían dado ese año y parecía que por fin con el dinero de la venta de la cosecha tendría los dos bueyes que el patrón les había quitado hacía ya 6 años.
El día esperado llegó. La cosecha inició desde temprano y la familia entera se preparó para el trabajo.
Les llevó varios días recoger lo que tenían determinado vender y  por fin la mañana del domingo, en una carreta vieja montaron su carga y salieron a la plaza.
Qué hermoso parecía ese día para Martín. Su padre orgulloso iba al frente con las mulas. Y él detrás correteaba tratando de alcanzar a una mariposa de hermosos colores.
 Vendieron toda la carga a buen precio por lo que con el dinero envuelto en su paliacate, se dirigieron a la casa del señor a recoger lo que por derecho les pertenecía y que en un mal año de lluvias habían tenido que vender.
Mas al pasar por la vereda del monte un par de hombres a caballo los despojaron de todo cuanto llevaban. El padre intentó evitar el robo, sin embargo el primer hombre más alto que él de un golpe con un palo lo acalló. Martín quiso ayudar, más lo único que consiguió fue que el otro hombre le enterrara su machete justo en el corazón.
Cuando el padre de Martín despertó encontró junto a él a su hijo muerto. Ciego de dolor corrió hasta la plaza. A gritos pedía ayuda sin embargo lo único que consiguió fue que el encarcado del ayuntamiento, ordenara su inmediata aprensión y encarcelamiento por andar creando desorden en plena vía pública.
No lejos de ahí, los asesinos entregaban el dinero a un comerciante (extranjero, por cierto) y a cambio recibían dos grandes cajas de carabinas con su respectivo parque.
El hombre alto, con media sonrisa dibujada el el rostro dijo para sus adentros: Ahora si jijos del maiz. Hoy es la nuestra.  Y tomando la delantera de un pelotón gritó: - ¡Fueran los liberales del gobierno!

No hay comentarios:

Publicar un comentario